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Una oportunidad para la rehabilitación urbana

14 / 12 / 15

La reciente aprobación de “enmiendas” y el anuncio de actualización del Plan Regulador (PRC) abrieron una discusión que por años no fue prioridad. Las autoridades hablan de temas urbanos y la ciudadanía comienza a preguntarse cómo estas decisiones les afectarán. Lo claro es que la vivienda ya no es suficiente, hoy el entorno físico de un hogar se vuelve muy importante para la calidad de vida.

¿La razón? Chile se ha convertido en un país altamente urbanizado en los últimos 30 años. Estudios de la CChC indican que la población de Antofagasta el 2020 llegaría a 635.800. Según la OCDE, al 2035 este número crecería en 230.000 nuevos habitantes, requiriéndose 50 mil nuevas viviendas de las que 14 mil serían solo para sectores vulnerables.

El nuevo PRC debe entregar una visión a largo plazo, mejorar los estándares de infraestructura y movilidad urbana, además de hacerse cargo del déficit habitacional existente.

La ciudad no puede seguir ampliándose hacia los extremos si no dotamos aquellos lugares de infraestructura y accesibilidad a servicios públicos y privados, colegios, centros de salud, estaciones de bomberos y carabineros, comercio, bancos, entretenimiento. Pero también con buenas vías de acceso que cuenten con señalética, iluminación y espacios públicos.

¿Pero cómo impulsamos la “rehabilitación urbana”?, densificando áreas consolidadas, renovando los barrios deteriorados y mejorando las poblaciones segregadas. Concretamente la zona del centro, centro alto, sectores como el barrio Estación e Industrial, sector Hospital, por nombrar algunos que ya cuentan con la infraestructura básica pero está limitada su renovación.

El análisis que el municipio hará debe incluir también aspectos como contaminación ambiental, oportunidades de trabajo y de trasporte, así como la capacidad de carga de los servicios, siendo clave la información territorial ya existente y la participación de todos los actores desde un inicio, lo que economizará tiempo y recursos. Sin olvidar que el privado puede ser un socio activo que aporte conocimiento y retroalimentación de otras experiencias que impacten positivamente en la visión de la ciudad que todos queremos mejorar.

Thomas Müller Esparza

Presidente

Cámara Chilena de la Construcción Antofagasta