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Transformación digital

14 / 08 / 21

Por Andrés Angulo, presidente CChC Osorno

Publicado en el Austral Osorno el 14 de agosto 2021.

Rescatamos de 15 meses de pandemia, la ‘forzada digitalización’ a la que vimos sometidas nuestras actividades cotidianas. Ya que, de acuerdo con estudios, el proceso de transformación digital de las empresas y servicios se vio optimizada en un 7% respecto de su desarrollo tendencial histórico.

Entendemos que, durante la primera fase de la crisis, reconocida como de «de choque» o «de resistencia», ésta forzada digitalización ha permitido mantener la actividad de las organizaciones, así como vínculos e interacciones sociales en un contexto general de confinamiento.

A la hora de hacer frente a la situación en las entidades, lo digital ha jugado un papel fundamental ya que ha sido el elemento de soporte de muchas de sus respuestas. En numerosos casos, esta situación ha implicado toda una serie de aprendizajes que deben ser correctamente aprovechados, para que influyan positivamente en el proceso de la futura transformación digital de las organizaciones.

Organizaciones que, por cierto, ya contaban con incipientes sistemas digitales, no solo se apoyaron en ellos desde un punto de vista pragmático y circunstancial; como puede ser atender a unos niveles de comunicación repentinamente superiores, sino también desde un enfoque estratégico, adoptando una visión de carácter innovador a más largo plazo.

Vimos cómo, entidades tradicionalmente verticales, se reacomodaron en estructuras horizontales organizadas en torno a células, funcionando en red. Modalidad que permite una rápida reacción ante los cambiantes y variados escenarios que hasta hoy no dejan de sorprendernos.

Lo sorpresivo de la crisis ha demandado una reinterpretación de la situación, de tal manera que las organizaciones que han sabido combinar la necesidad y la oportunidad, saldrán fortalecidas y dotadas de nuevas estructuras y habilidades.

Se nos quedan pegados en el barro de una burocracia anclada desde hace casi un siglo en nuestras estructuras administrativas entidades análogas que resisten con todas sus fuerzas la digitalización como es, el conocido caso del conservador de bienes raíces.

Ponemos nuestras esperanzas en el proceso Constituyente que está iniciando el país, tomándolo como una oportunidad para fortalecer y dar mayor visibilidad a la modernización del Estado, su transformación digital y los beneficios que trae consigo.