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REGLAS CLARAS, CONSERVAN LA AMISTAD

30 / 08 / 19

La claridad y precisión en la redacción de un contrato de trabajo es fundamental para evitar malos entendidos y confusiones, como también conflictos, juicios y… perjuicios a las personas o a su capital.

Y cuando hablamos de capital, de personas o de empresas, hablamos no sólo del recurso económico, sino también al capital reputacional que -hoy por hoy- sin dudas es muy valioso.

Por esa razón, cuando leemos la entrevista de un ex presidente de Codelco, en la que señala abiertamente que, en las licitaciones, la estatal adjudica siempre pensando en lograr una rebaja al posterior al cierre del proceso y, peor que eso, que se trata de reglas del juego sabidas y aceptadas por las empresas contratistas, es como para asustarse.

Todos necesitamos tener certeza de cómo enfrentar los contratos. Nos interesa tener claras las obligaciones y los derechos. Necesitamos que los contratos sean un instrumento que regule efectivamente la relación de las partes.

Pensar que los contratistas vamos a las licitaciones, única instancia donde está claro que gana la mejor propuesta (la más barata), con una oferta sobrevalorada porque “sabemos que nos pedirán negociar después”, es quitarle la seriedad a un proceso con características de solemne, quitarnos seriedad a los empresarios y, de paso, nos hace poner en duda la integridad de nuestra contraparte.

No desconocemos que en muchas oportunidades hemos dado lo que no tenemos para hacernos parte de los desafíos de nuestro cliente, por el aporte que significa para el país. Muchas veces hemos atendido a la solicitud de un “esfuerzo adicional” durante la ejecución del contrato. Por ejemplo, en los momentos “malos” de la minería y que nunca han sido retribuido cuando han vuelto los “tiempos buenos”. Eso lo hacemos presionados por la necesidad de mantener nuestras fuentes de trabajo, a nuestros equipos de trabajo.

Pero ante estas declaraciones del ex ejecutivo nos resistimos a creer que esto corresponde a una práctica habitual, premeditada y corporativa de Codelco.

Preferimos dejarlas en la boca de quién las emitió y no como parte de una política de negociación establecida por la principal empresa del país.