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Osorno, ciudad intermedia

06 / 11 / 21

Por Andrés Angulo, arquitecto y presidente CChC Osorno

Publicada el 06 de noviembre 2021 en el Diario Austral de Osorno

Una de las fórmulas más tradicionales usadas entre los años 60 y 70 para determinar la importancia relativa de una ciudad sobre otra, se basaba en el número de habitantes que vivían dentro de un determinado limite urbano. Es por esto que, para las Naciones Unidas, una ciudad pequeña tenía menos de 100.000 habitantes, una intermedia de 100.000 a 1.000.000, un grande más de 1.000.000 y por último, una metrópolis más de 10.000.000.- Por ende, podemos concluir que esta clasificación, deja a Osorno en calidad o condición de ciudad intermedia.

Hoy, la sociedad red, considerando aspectos más dinámicos y estratégicos, ha redefinido aquella condición en función de la capacidad de articulación que la ciudad tiene con su territorio y con el resto del sistema.

Es así como en la actualidad, “las ciudades medias/intermedias se definen sobre todo por su particular posición en el sistema de redes de ciudades y por desplegar una serie de funciones de intermediación. En términos generales, podríamos definir una ciudad intermedia como un centro de interacción social, económica y cultural, por ser un centro de bienes y servicios más o menos especializados para un conjunto de población que supera los límites de su propio municipio, por ser nodo de interacción territorial a través de las infraestructuras de transporte e información que articulan redes a escala regional, nacional o incluso internacional”, señalan los urbanistas Bellet y Llop (2004) en “Miradas a otros espacios urbanos: las ciudades intermedias”.

En términos de potencial de desarrollo. se le reconoce a la ciudad intermedia del siglo XXI por lo menos cuatro ventajas comparativas respecto de los megacentros urbanos; 1) estar dotada de una cierta masa crítica institucional y empresarial que les confiere dinamismo y las convierte en actores potenciales de innovación y desarrollo; 2)contar con una mejor calidad de vida, menor coste de suelo, viajes cortos, ciudad caminable, mejor seguridad, etc; 3) son más accesibles a la escala humana lo que permite reconocer fácilmente una identidad propia, y d) contar con un capital social más accesible en la participación de proyectos destinados a potenciar el desarrollo.

Por último, corresponde a la ciudad intermedia la función de ser contrapeso frente los megacentros y su exacerbada centralización, liderando una nueva estructura de gobierno que redefina la competencia política en todos los niveles, profundizando la democracia y la descentralización.

Sin duda, Osorno, con todas sus potencialidades y características de ciudad intermedia, podría apostar por aquella mayor accesibilidad y sensación compartida de seguridad, para ir construyendo una identidad que la lleve a liderar la Región Osorno.