Manuel_Suazo_Illesca_9.JPG
Manuel_Suazo_Illesca_9.JPG

Escasez de insumos para la construcción

29 / 03 / 21

Con los anuncios de las medidas restrictivas contempladas en el Plan Paso a Paso que derivaron en el confinamiento de la población para frenar las cifras de contagios por Covid- 19, experimentamos después del primer semestre del 2020 una paulatina reactivación económica vista en los distintos sectores productivos del país, entre ellos la industria de la construcción.

Sin embargo, hay un factor que nos preocupa como gremio y que guarda especial relación con la escasez de materias primas y la baja producción de la industria, lo que explica el alza en los precios que termina afectando a los pequeños y mediados empresarios que son parte del círculo virtuoso del sector construcción.

De acuerdo a un levantamiento de información que realizamos como Cámara Chilena de la Construcción, respaldado por cifras del Instituto Nacional de Estadísticas, logramos determinar en parte las conclusiones que explican el fenómeno actual de quiebre de materiales, donde a raíz de las cuarentenas que marcaron la tónica del año pasado, se interrumpió de manera sorpresiva el proceso de producción de bienes y servicios.

En lo medular, la oferta de materiales de construcción de obra gruesa se contrajo un 33% anual promedio durante los meses de junio-agosto. Además, se observó un inédito aumento en la demanda de materiales durante los meses de agosto-noviembre de 2020, en un contexto de oferta relativamente contenida, presionando al alza los precios internos de materiales e insumos para la construcción.

Ante el inesperado aumento de la demanda de insumos para la construcción, se estableció un complejo desafío en la logística de los fabricantes y/o proveedores de materiales de la construcción.

En cuanto al origen del aumento de los precios y el corte de stock de materiales esenciales para la construcción, debemos remontarnos a que en los últimos meses se dieron innumerables condiciones de mercado que surgieron como respuesta para hacer frente a las consecuencias económicas y sociales generada por la pandemia.

Uno de los múltiples factores gatillantes fue el cambio en las preferencias de consumo de las familias, lo que se asocia al retiro de los fondos previsionales de las AFP para realizar un mejoramiento a sus casas, acentuando así el quiebre de stock de materiales que enfrentan las empresas constructoras. Otro factor a considerar es el encarecimiento de las tarifas del transporte marítimo desde a mediados del año pasado, a causa de un desajuste de oferta y demanda por el Covid-19, hecho que elevó considerablemente el precio de los insumos de construcción.

Si esto lo llevamos a las cifras, la oferta nacional sufrió una contracción entre abril y junio de la producción de maderas y muebles (15%), minerales no metálicos (20%) y productos metálicos, maquinarias y equipos (10%).

Respecto al impacto que esto tiene en el microempresario regional, podemos decir que al menos resulta alarmante, complicando así la tarea de asumir nuevos proyectos de construcción por la inestabilidad e incertidumbre que existe hoy en día. Con esto quiero manifestar que la situación financiera de distintas empresas regionales que son parte de la cadena productiva está en entredicho, por no decir en una situación muy desfavorable debido al aumento de los precios, abriéndose la posibilidad que con el transcurso de los meses -ojalá no sea el caso- caigan en insolvencia económica.

Por lo tanto, esta dinámica nos genera una constante preocupación, ante lo cual estamos haciendo un seguimiento permanente porque esto también podría provocar una eventual ralentización en los avances de los proyectos de cara al cumplimiento de los plazos de las obras. Por consiguiente, y en tiempos difíciles, resulta imperativo mantener una relación colaborativa con nuestros principales mandantes de infraestructura pública, con el objetivo de visibilizar el impacto que va a generar el encarecimiento de las próximas obras de infraestructura en la región de Aysén, tendencia que estará sujeta al avance y afectación del Covid-19 en la economía mundial y nacional.