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Autonomía para el desarrollo de la ciudad

24 / 09 / 15

Desde hace ya varios años muchos países han emprendido el camino hacia una u otra forma de descentralización. No hay un modelo estandarizado. Los procesos y procedimientos varían según las metas y objetivos de cada país o ciudad, pero también de acuerdo con los acuerdos institucionales y de aplicación. La desconcentración en la toma de decisiones es ante todo un acuerdo administrativo. Esto es, que el gobierno central extienda algunas de sus funciones, como la planificación y la designación de recursos del gobierno central a las oficinas regionales, al mismo tiempo que mantiene el control general a través de las cuentas públicas de cada intendente y su equipo administrativo.

En la actualidad, al analizar el funcionamiento de Valdivia y de la región en particular, vemos que este concepto debiese ponerse como eje fundamental para lograr cualquier tipo de objetivo como ciudad, ya que, por más que hagamos diagnósticos de cómo mejorar la ciudad la piedra de tope será siempre que las decisiones de la ciudad y para la ciudad no se toman dentro de la misma sino que en un escritorio en la capital de nuestro país. Por ello, la autonomía financiera, social y política de las instituciones encargadas de gobernar la ciudad provocaría una mayor eficiencia administrativa y económica en la asignación de recursos, ya que habría una mejor comprensión de las necesidades locales, generando una mayor transparencia en los pagos de impuestos realizados por los contribuyentes locales, por ejemplo, aumentando la efectividad de recursos y por otro lado provocaría una mejor y más alta participación comunitaria dentro de la toma de decisiones de las instituciones locales y el proceso democrático.

El establecimiento de un equilibrio de poder y responsabilidades entre los diferentes niveles de gobierno presenta significativos desafíos políticos administrativos pero sin duda, si se logra, concretará beneficios para la comunidad pudiendo tener el control e injerencia de decisión y administración con respeto al ordenamiento territorial, la protección del entorno natural y del patrimonio, estatutos que rijan las edificaciones, asignación de viviendas sociales, suministro de agua, alcantarillado y drenaje del agua de lluvia, mantenimiento de caminos y zonas públicas locales, trasporte público local, seguridad pública, educación, atención de salud, servicios sociales, actividades culturales y deportivas, bibliotecas y centros culturales, entre otros permitiendo que la ciudad se desarrolle a su propia ritmo y bajo la visión de futuro de los ciudadanos.

Felipe Spoerer Price, Presidente de la CChC Valdivia