Sin_t%C3%ADtulo.jpg
Sin_t%C3%ADtulo.jpg

IMACON AUMENTA 2,8% ANUAL EN DICIEMBRE Y ACUMULA UN ALZA DE 1,4% EN DOCE MESES

25 / 02 / 16

Durante diciembre el Índice Mensual de la Actividad de la Construcción (IMACON) experimentó una variación anual de 2,8%, cifra superior a su símil observado en noviembre pasado (1,3%). De esta forma, acumula un alza de 1,4% en doce meses respecto de igual período de 2014, lo que se explica por la ejecución de proyectos habitacionales, la actividad en obras de mantención del stock de capital existente y el efecto de bases de comparación poco exigentes.

El gerente de Estudios de la Cámara Chilena de la Construcción (CChC), Javier Hurtado, explicó que “desde enero de 2013 el ritmo de crecimiento del indicador permanece bajo su tasa promedio histórica de 4,6% anual, coherente con la insuficiente rotación de nuevos proyectos de inversión en infraestructura productiva privada, principalmente, en el sector de la minería”.

Por otra parte, el indicador de confianza de los empresarios de la construcción (IMCE sectorial) aún permanece en zona pesimista (37,7 a diciembre de 2015 y 33.3 a enero de 2016), que es la misma situación que se desprende de las expectativas de los empresarios y consumidores sobre el desempeño de la actividad agregada. Adicionalmente, las condiciones de acceso al crédito continúan restrictivas por el lado de la oferta, tanto para personas como empresas y en todos los segmentos, según la reciente encuesta de créditos bancarios elaborada por el Banco Central. Esta situación, en parte, limita el financiamiento para el desarrollo de nuevos proyectos de inversión y constituyen un riesgo para el crecimiento de la inversión en 2016.

Análisis de los subcomponentes del IMACON

La contratación de mano de obra –corregida por los efectos estacionales y calendario– registró una variación positiva de 6,6% anual en diciembre lo que significó la creación de 44 mil plazas de trabajo en doce meses.

Particularmente, el empleo dependiente aumentó 7,9% anual durante el último mes del año, lo que significó la creación de 36 mil plazas de trabajo en un año.

En cuanto a los ocupados por cuenta propia, presentaron un incremento de 5% anual, es decir, se incorporaron cerca de 8 mil trabajadores independientes al sector. Según es reportado por el INE, el alza de los trabajadores asalariados de diciembre se debe al aumento de contratación de mano de obra por parte de empresas de más de 200 trabajadores, ligados a proyectos de edificación de obra gruesa.

En relación a la demanda de materiales para la construcción, las ventas de proveedores exhibieron un menor crecimiento anual en diciembre (4,6%) respecto del materializado en noviembre (7%).

En cuanto al crecimiento al margen, se observó una leve disminución de -0,4% mensual, por cuarto mes consecutivo, lo que estaría confirmando una moderación en el ritmo de ejecución de obras de edificación habitacional y proyectos orientados a la mantención de capital.

El índice de despachos físicos industriales –que aproxima la demanda de materiales de obra gruesa– experimentó un avance de 9,1% anual (versus 7,0% anual observado en noviembre pasado), lo cual se explica por el efecto de base de comparación poco exigente. Con todo, la demanda total de insumos para la construcción (aproximada por el promedio simple de las ventas reales de proveedores y de los despachos físicos industriales) registra una incidencia positiva en el crecimiento de la actividad sectorial.

Respecto a la producción, no se aprecian cambios significativos en la evolución de tendencia de los insumos cemento y barras, rejas y rejillas del indicador de producción industrial, ligadas al sector de la construcción. No obstante, la producción de hormigón muestra un aumento, coherente con el incremento de la oferta inmobiliaria en lo que va del presente año –asociada a la aplicación del programa extraordinario de subsidio de integración social (DS-116). En tanto, las expectativas de los empresarios de la construcción sobre la demanda, actividad y situación general de la empresa, continúan en zona pesimista.

La actividad de contratistas generales (CCGG) –medida en trimestre móvil desestacionalizado– avanzó 13,4% en doce meses, pero acompañado de un leve descenso en el margen (-0,1%).

La aprobación de permisos para la edificación (medidos en m2 y expresados en promedio móvil de tres meses desestacionalizado) exhibió un alza anual durante diciembre. Según cifras preliminares, la superficie aprobada para la edificación registró una expansión de 14,5% en doce meses, en línea con el mayor dinamismo del sector habitacional relativo a la superficie aprobada con destino industrial, comercial y servicios[5].

INACOR DICIEMBRE

En diciembre el Indicador de Actividad de la Construcción Regional (INACOR) continúa exhibiendo un bajo dinamismo en algunas regiones del país.

La construcción de las regiones de la zona norte continúa débil, aunque con señales de recuperación en el empleo y los despachos de materiales para la construcción de obra gruesa. El debilitado encadenamiento productivo hacia el sector construcción, debido a la maduración del ciclo de inversiones mineras efectuada en años anteriores explica el estancamiento o desaceleración del sector. El informe de percepción de negocios del Banco Central, señala que en esta zona hay signos de moderación dado que un gran número de empresas están terminando las obras, al mismo tiempo que el ritmo de entrada de nuevos proyectos ha disminuido y los proyectos en ejecución se concentran en segmentos de menores precios.

En la zona centro, y con excepción de proyectos inmobiliarios, el informe de percepción de negocios del Banco Central destaca la escasez de nuevos proyectos de inversión privada en construcción ligados a los sectores de construcción comercial e infraestructura. Gran parte de las empresas consultadas indican percibir retrasos en las licitaciones o asignaciones de las obras civiles y sostienen que las obras públicas licitadas son insuficientes para compensar el deterioro de la inversión. Asimismo, se percibe un aumento de la preocupación cuando finalice el efecto del IVA, en especial por los costos más elevados que enfrentan y porque se sumará el cambio de normativa de provisiones en la banca. Algunos empresarios indican que el programa de subsidios habitacionales fomentará las ventas de este tipo de vivienda en el 2016, a tal punto que podría compensar una caída del resto de las ventas habitacionales para aquellas empresas dedicadas al ámbito público y privado.

En la zona sur las menores iniciativas de inversión privada han sido parcialmente compensadas por el mayor gasto público en viviendas con subsidio. En efecto, gran parte de los encuestados destaca el destrabe en la liberación de los fondos públicos en el segundo semestre y se aprontan al inicio de las obras de licitaciones adjudicadas. No obstante, las expectativas se han tornado más pesimistas respecto del desempeño futuro de la actividad de la construcción, al no haber grandes iniciativas una vez que finalicen las obras en curso. Asimismo, en el ámbito de las obras civiles, la actividad tampoco atraviesa un buen momento, esto debido a la ausencia de proyecto, sobre todo asociadas al sector público.

Durante diciembre el Índice Mensual de la Actividad de la Construcción (IMACON) experimentó una variación anual de 2,8%, cifra superior a su símil observado en noviembre pasado (1,3%). De esta forma, acumula un alza de 1,4% en doce meses respecto de igual período de 2014, lo que se explica por la ejecución de proyectos habitacionales, la actividad en obras de mantención del stock de capital existente y el efecto de bases de comparación poco exigentes.

El gerente de Estudios de la Cámara Chilena de la Construcción (CChC), Javier Hurtado, explicó que “desde enero de 2013 el ritmo de crecimiento del indicador permanece bajo su tasa promedio histórica de 4,6% anual, coherente con la insuficiente rotación de nuevos proyectos de inversión en infraestructura productiva privada, principalmente, en el sector de la minería”.

Por otra parte, el indicador de confianza de los empresarios de la construcción (IMCE sectorial) aún permanece en zona pesimista (37,7 a diciembre de 2015 y 33.3 a enero de 2016), que es la misma situación que se desprende de las expectativas de los empresarios y consumidores sobre el desempeño de la actividad agregada. Adicionalmente, las condiciones de acceso al crédito continúan restrictivas por el lado de la oferta, tanto para personas como empresas y en todos los segmentos, según la reciente encuesta de créditos bancarios elaborada por el Banco Central. Esta situación, en parte, limita el financiamiento para el desarrollo de nuevos proyectos de inversión y constituyen un riesgo para el crecimiento de la inversión en 2016.

Análisis de los subcomponentes del IMACON

La contratación de mano de obra –corregida por los efectos estacionales y calendario– registró una variación positiva de 6,6% anual en diciembre lo que significó la creación de 44 mil plazas de trabajo en doce meses.

Particularmente, el empleo dependiente aumentó 7,9% anual durante el último mes del año, lo que significó la creación de 36 mil plazas de trabajo en un año.

En cuanto a los ocupados por cuenta propia, presentaron un incremento de 5% anual, es decir, se incorporaron cerca de 8 mil trabajadores independientes al sector. Según es reportado por el INE, el alza de los trabajadores asalariados de diciembre se debe al aumento de contratación de mano de obra por parte de empresas de más de 200 trabajadores, ligados a proyectos de edificación de obra gruesa.

En relación a la demanda de materiales para la construcción, las ventas de proveedores exhibieron un menor crecimiento anual en diciembre (4,6%) respecto del materializado en noviembre (7%).

En cuanto al crecimiento al margen, se observó una leve disminución de -0,4% mensual, por cuarto mes consecutivo, lo que estaría confirmando una moderación en el ritmo de ejecución de obras de edificación habitacional y proyectos orientados a la mantención de capital.

El índice de despachos físicos industriales –que aproxima la demanda de materiales de obra gruesa– experimentó un avance de 9,1% anual (versus 7,0% anual observado en noviembre pasado), lo cual se explica por el efecto de base de comparación poco exigente. Con todo, la demanda total de insumos para la construcción (aproximada por el promedio simple de las ventas reales de proveedores y de los despachos físicos industriales) registra una incidencia positiva en el crecimiento de la actividad sectorial.

Respecto a la producción, no se aprecian cambios significativos en la evolución de tendencia de los insumos cemento y barras, rejas y rejillas del indicador de producción industrial, ligadas al sector de la construcción. No obstante, la producción de hormigón muestra un aumento, coherente con el incremento de la oferta inmobiliaria en lo que va del presente año –asociada a la aplicación del programa extraordinario de subsidio de integración social (DS-116). En tanto, las expectativas de los empresarios de la construcción sobre la demanda, actividad y situación general de la empresa, continúan en zona pesimista.

La actividad de contratistas generales (CCGG) –medida en trimestre móvil desestacionalizado– avanzó 13,4% en doce meses, pero acompañado de un leve descenso en el margen (-0,1%).

La aprobación de permisos para la edificación (medidos en m2 y expresados en promedio móvil de tres meses desestacionalizado) exhibió un alza anual durante diciembre. Según cifras preliminares, la superficie aprobada para la edificación registró una expansión de 14,5% en doce meses, en línea con el mayor dinamismo del sector habitacional relativo a la superficie aprobada con destino industrial, comercial y servicios.

INACOR DICIEMBRE

En diciembre el Indicador de Actividad de la Construcción Regional (INACOR) continúa exhibiendo un bajo dinamismo en algunas regiones del país.

La construcción de las regiones de la zona norte continúa débil, aunque con señales de recuperación en el empleo y los despachos de materiales para la construcción de obra gruesa. El debilitado encadenamiento productivo hacia el sector construcción, debido a la maduración del ciclo de inversiones mineras efectuada en años anteriores explica el estancamiento o desaceleración del sector. El informe de percepción de negocios del Banco Central, señala que en esta zona hay signos de moderación dado que un gran número de empresas están terminando las obras, al mismo tiempo que el ritmo de entrada de nuevos proyectos ha disminuido y los proyectos en ejecución se concentran en segmentos de menores precios.

En la zona centro, y con excepción de proyectos inmobiliarios, el informe de percepción de negocios del Banco Central destaca la escasez de nuevos proyectos de inversión privada en construcción ligados a los sectores de construcción comercial e infraestructura. Gran parte de las empresas consultadas indican percibir retrasos en las licitaciones o asignaciones de las obras civiles y sostienen que las obras públicas licitadas son insuficientes para compensar el deterioro de la inversión. Asimismo, se percibe un aumento de la preocupación cuando finalice el efecto del IVA, en especial por los costos más elevados que enfrentan y porque se sumará el cambio de normativa de provisiones en la banca. Algunos empresarios indican que el programa de subsidios habitacionales fomentará las ventas de este tipo de vivienda en el 2016, a tal punto que podría compensar una caída del resto de las ventas habitacionales para aquellas empresas dedicadas al ámbito público y privado.

En la zona sur las menores iniciativas de inversión privada han sido parcialmente compensadas por el mayor gasto público en viviendas con subsidio. En efecto, gran parte de los encuestados destaca el destrabe en la liberación de los fondos públicos en el segundo semestre y se aprontan al inicio de las obras de licitaciones adjudicadas. No obstante, las expectativas se han tornado más pesimistas respecto del desempeño futuro de la actividad de la construcción, al no haber grandes iniciativas una vez que finalicen las obras en curso. Asimismo, en el ámbito de las obras civiles, la actividad tampoco atraviesa un buen momento, esto debido a la ausencia de proyecto, sobre todo asociadas al sector público.