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Efecto de los aluviones impactan en la calidad de vida urbana de Copiapó

23 / 12 / 20

Una nueva versión del Índice de Calidad de Vida Urbana (ICVU), estudio elaborado por el Instituto de Estudios Urbanos y Territoriales de la Universidad Católica de Chile (UC) y la Cámara Chilena de la Construcción (CChC), fue presentado hoy cumpliendo una década (en 2011 fue su primera aparición) buscando ser un aporte en la discusión territorial para mejorar el diseño de políticas públicas y así poder focalizar los recursos en post de mejorar el bienestar de personas que viven en las 99 comunas del país que tienen más de 50 mil personas.

En el caso de la región de Atacama, dos ciudades se incluyen dentro de esta medición: Copiapó y Vallenar, ambas ubicadas en el nivel bajo del ICVU 2020.

Guillermo Ramírez, presidente de la CChC Copiapó, explicó que “en esta versión del Índice de Calidad de Vida Urbana se agregó dentro de la variable Salud y Medio Ambiente, el número de desastres recurrentes por comuna cada 10 mil habitantes, lo que en el caso de nuestra ciudad, muy afectada por los eventos de 2015 y 2017, impactó significativamente en su posición comparativa con otras comunas del país”.

Del mismo modo, el dirigente gremial hizo un llamado a “potenciar la importante labor que debemos realizar con obras de mitigación de gran envergadura para adaptar la región al cambio climático y, al mismo tiempo, asegurar el bienestar de todos sus habitantes; la infraestructura resiliente debe ser clave en todos los planes que se propongan para la comuna, los desastres suceden más temprano que tarde y aquí creemos que también hay una oportunidad relacionada con la descentralización para que los gobiernos regionales y comunales, en conjunto con organizaciones de la sociedad civil y la comunidad, puedan realmente tener incidencia en esta área”.

En otra de las variables que se debe considerar a nivel regional, como es “Vivienda y Entorno”, Ramírez hizo énfasis en que se debe generar una labor para -desde un punto de vista territorial- poder adaptarse a las nuevas circunstancias que se viven tanto en Chile como en el mundo, por lo que “en este escenario hemos propuesto convertir a nuestras comunas en pilotos nacionales de ciudades de 15 minutos, es decir en poder focalizar recursos en sectores urbanos más desprovistos de infraestructura social, para asegurar que cualquier persona no esté a más de un cuarto de hora caminando o en bicicleta de equipamiento y servicios básicos y así tener urbes más integradas”.

Cabe destacar, que en el caso de la capital de Atacama la variable más destacada fue “Conectividad y Movilidad” y “Condiciones Laborales” y en la urbe del Valle del Huasco -también afectada por Ambiente de Negocios- se destacó la variable “Salud y Medio Ambiente”.