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Despliegue y control en diez faenas: el logro del plan de prevención de Serviterra

Implementación rápida de los protocolos, charlas integrales y hasta el diseño de un logo que identificara la campaña anti Covid fueron las herramientas que ingeniosamente utilizó esta empresa para mantener los contagios en cero.


Un desafío intenso y de gran extensión significó para Empresas Serviterra implementar las medidas anti COVID 19. La empresa, que tiene más de 10 faenas operativas en la zona, supo activar rápidamente el Protocolo Sanitario de CChC, el que complementó con otras medidas sugeridas por su propios profesionales de la prevención.

Cuando comienza la pandemia y uno miraba las noticias con todo lo que estaba pasando en Asia y Europa, lo mirábamos tan de lejos y no pensamos que nos iba a golpear de la forma en que lo hizo. Empezó una suerte de psicosis y nosotros nos cuestionamos, incluso, si debíamos cerrar la empresa. Fue un momento de mucha incertidumbre, pero la Cámara Chilena de la Construcción comenzó desde un principio a ayudarnos con los protocolos, a entender un poco más el manejo de la situación y a desarrollar un proceso”, aclaró el gerente de Operaciones Pablo Torregrosa.

Ese momento de dudas ofrecía alternativas extremas. Estaba la posibilidad de paralizar y enviar al personal a sus casas con la serie de programas que planificó el Gobierno para que los trabajadores no fueran tan perjudicados. “Nos dimos cuenta que esta situación no sería poco tiempo. O hacíamos algo contundente y nos poníamos las pilas para demostrar que podíamos seguir trabajando, o nos iba a pasar lo mismo que a los comerciantes, a los empresarios hoteleros y gastronómicos, que prácticamente se iban a ir a la quiebra. Tuvimos que hacer un cambio de paradigma y convencer a nuestra gente de que teníamos que trabajar diferente, si no nos quedábamos sin pega y estaríamos obligados a cerrar, porque sin contratos no funcionamos”, sentencia Pablo Torregrosa.

Después de analizar la situación, concordaron de que había que hacer un cambio radical en la organización para poder sortear la pandemia y demostrar a la autoridad que son una empresa segura, que podían seguir operando sin riesgo y que saldrían adelante. “Con ese principio implementamos las medidas que instruyen los protocolos de la Cámara y lo primero que hicimos fue firmar un compromiso de respetar la normativa COVID 19 en la zona”, aseguró el gerente.

Luis Ramos, líder del equipo de once prevencionistas que trabajan en Serviterra, agregó que ese compromiso los llevó a pensar una serie de otras medidas como organización. “Diseñamos las barreras de control de temperatura, introdujimos las mascarillas, dialogamos con los 500 trabajadores, los convencimos de adoptar los resguardos a través de charlas integrales, y reforzamos la difusión de la información a través de dípticos y trípticos que contenían material del Ministerio de Salud y de la Cámara. Además hicimos algo bien original, incorporando un logo que se manejó como eje para recordar los conceptos centrales de la campaña. Lo pegamos en los cascos y en otras partes visibles para los trabajadores”, destacó.

Por la extensión de la empresa, diversificada en varios puntos de la región, incorporar las normas y acciones anti COVID, mantener los distanciamientos y acostumbrarse a los protocolos, no fue una tarea tan fácil. Como empresa constructora están acostumbrados a la prevención de riesgos y cuidar al personal con cascos, guantes, lentes, pero ahora se agregaba la mascarilla, el distanciamiento y el lavado frecuente de manos.

“La enfermedad siempre podría tocar a alguno de los trabajadores, no hay cómo impedirlo… Si esto es una pandemia. No sabemos qué puede pasar en sus casas y en sus entornos. Pero nuestra visión es mantenerlo fuera de nuestra faena. En ese sentido hemos sido muy exitosos. Varios trabajadores hicieron cuarentena por ser contacto estrecho, pero ninguno ha dado positivo. Eso nos llena de orgullo, porque significa que no se han contagiado en las faenas”, explicó orgulloso Pablo Torregrosa.

Luis Ramos destacó que el éxito se debe a lo aplicado que han sido los trabajadores y al empeño que han puesto los prevencionistas en alentarlos a cumplir cada parte del plan. “Es parte de entender que si no nos cuidamos entre todos, el trabajo se va a ver perjudicado. Eso es lo que queremos evitar. Los trabajadores también sienten que hay un respaldo, porque asumen que ante cualquier posibilidad de contagio siempre hay una forma de proceder y actuar. Uno de esos ejemplos es que tenemos una camioneta especial y con un conductor preparado en caso de que haya un caso sospechoso”, aclaró el prevencionista.

El gerente de Operaciones, Pablo Torregrosa, indicó también que se sienten emocionados y orgullosos por el premio de Buenas Prácticas que reciben de parte de la Cámara Chilena de la Construcción de Los Ángeles. “Recibimos con mucha alegría y con mucha humildad. No ha sido algo fácil, el costo es alto, pero con el esfuerzo de todos nuestros trabajadores hemos podido salir fortalecidos”, sentenció.