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Escasez hídrica: el desafío del agua

28 / 09 / 12

Chile enfrenta una compleja situación en materia de recursos hídricos. Primero por efecto de tres años de sequía, que mantiene a ríos y embalses de la zona centro-norte casi en niveles mínimos históricos. Pero también porque, a lo largo del país, la gestión del agua adolece de problemas en cuatro áreas: cuantificación, asignación, aprovechamiento y distribución.

Estas dificultades grafican, entre otros aspectos, que la institucionalidad que se ha ido configurando para hacerse cargo de este ámbito se ha visto superada y que ya no tiene capacidad para responder satisfactoriamente ante una realidad tan compleja como acuciante.

Hoy, por ejemplo, vemos diversos organismos públicos con superposición de funciones y de responsabilidades, lo que retarda la toma de decisiones e impide una mirada transversal sobre este tema; una sobreasignación de derechos de agua, con lo cual el precio real del derecho no refleja la escasez del recurso; metodologías de evaluación de proyectos que no se han adaptado a la realidad nacional y que han impedido la construcción de toda la infraestructura requerida, así como criterios técnicos inadecuados para la explotación de los acuíferos.

En medio de este sombrío diagnóstico existen, sin embargo, algunas razones para albergar cierto grado de optimismo. Una de ellas es la experiencia que acumulan diversos países que han logrado enfrentar con éxito los desafíos que plantea una correcta administración del recurso, mediante modernos sistemas de acumulación y distribución y la implementación de un eficiente mercado del agua, entre otras iniciativas.

La segunda es la capacidad que históricamente ha ofrecido la alianza público-privada para hacer frente a los problemas del país. De hecho, muchos profesionales de ambos sectores ya están trabajando en la búsqueda de optimizaciones a la gestión del agua, como es el caso de la Comisión de Recursos Hídricos, creada al alero de la Confederación de la Producción y del Comercio, e integrada por representantes de diversos sectores productivos.

Pero aún así, todavía parece necesario que se genere mayor conciencia a nivel nacional sobre la gravedad de la situación y que todos los actores con competencia en el tema se comprometan a abordarlo con la máxima urgencia, aunque siempre a partir de una mirada de largo plazo y conscientes del carácter estratégico que reviste este vital recurso. Ya no queda tiempo para dilaciones. El tiempo para decidir y actuar es ahora.

Carlos Piaggio V.
Gerente de Infraestructura
Cámara Chilena de la Construcción

La gestión del agua adolece de problemas en cuatro áreas: cuantificación, asignación, aprovechamiento y distribución.