Construyendo Futuro en Tiempos de Desafíos

Ñuble tiene potencial, pero necesita voluntad, visión de largo plazo y un ecosistema público-privado que apoye y no frene el desarrollo. Seguiremos recorriendo el territorio, escuchando a nuestros socios, y levantando la voz para que nuestra región no se detenga.

Construyendo Futuro en Tiempos de Desafíos

Por: Sebastián Godoy Bustos | 16/08/2025

ObrasDesarrollo UrbanoVinculaciónTrabajadoresColumna de opiniónCiudadInversiónInmobiliarioEconomía
Compartir noticia:

Esta semana, junto a la Mesa Directiva de la Cámara Chilena de la Construcción Ñuble, decidimos salir a terreno. Nuestro objetivo era claro: conocer de primera mano las obras que están en ejecución por parte de empresas socias y, sobre todo, escuchar sus experiencias, desafíos y proyectos de futuro. En un escenario donde la inversión privada enfrenta un panorama incierto —especialmente en nuestra región durante 2025—, fue esperanzador constatar que aún existen empresas que apuestan, con decisión y compromiso, por el crecimiento de Ñuble.

Uno de los proyectos que visitamos fue el strip center Espacio Del Real, una moderna infraestructura de 17 locales comerciales ubicada en el sector norte de Chillán. Desde diciembre pasado, la empresa socia Constructora Quilamapu se ha encargado de levantar esta obra, que no solo dinamiza el comercio en una zona en expansión, sino que también aporta empleo y servicios a la comunidad. Apostar por un proyecto de este tipo, en medio de un contexto económico complejo y con el riesgo natural de no vender o arrendar en el corto plazo, es una señal valiente de fe en el desarrollo regional. Es este tipo de inversión el que necesitamos promover: la que genera empleo en la construcción y en cada uno de los espacios que luego entran en funcionamiento.

Otra visita que nos llenó de optimismo fue al proyecto Parque de Arrayanes, desarrollado por nuestra empresa socia Constructora Mañío, en conjunto con Inmobiliaria FG. Este conjunto habitacional contempla la construcción de cuatro edificios, con 48 departamentos cada uno, y ya ha generado empleo para más de 200 personas. Pero su aporte va más allá de esta obra: Constructora Mañío ha entregado silenciosamente más de 8 kilómetros de vías troncales para mejorar la conectividad de la ciudad, y ha ejecutado más de 1.000 viviendas en la última década. Su compromiso de continuar desarrollando otras mil viviendas en los próximos 10 años es una clara señal del rol que puede jugar la construcción en la recuperación económica de Ñuble.

Estos dos ejemplos, como muchos otros que tenemos en la región, son más que datos; son historias reales de esfuerzo, inversión y trabajo. Son señales que nos muestran que sí es posible construir, crecer y creer en Ñuble, incluso cuando las condiciones no son del todo favorables.

Nuestra región presentó recientemente las cifras de desempleo más altas a nivel nacional. Por ello, como gremio, creemos que la mejor manera de revertir esta tendencia es fortaleciendo las condiciones para que más obras, como las que visitamos esta semana, se sigan materializando. Porque cada proyecto significa trabajo, oportunidades y progreso para cientos de familias.

Ñuble tiene potencial, pero necesita voluntad, visión de largo plazo y un ecosistema público-privado que apoye y no frene el desarrollo. Seguiremos recorriendo el territorio, escuchando a nuestros socios, y levantando la voz para que nuestra región no se detenga. Creer en Ñuble no es un acto de fe ciega. Es una decisión valiente y necesaria.