Por: Comunicaciones CChC | 16/05/2023
Este martes, durante la 20ª Semana de la Construcción, la Cámara Chilena de la Construcción presentó una nueva edición del Índice de Calidad de Vida Urbana (ICVU), estudio que analiza y compara la calidad de vida urbana en comunas y ciudades de Chile. A través de variables agrupadas en seis dimensiones, el ICVU evalúa el acceso a bienes y servicios públicos y privados, entregando una visión integral del desarrollo urbano en el país.
El estudio se actualiza anualmente desde 2022 y en esta ocasión analizó la situación de 99 comunas del país, con un alcance de cerca de 14.000.000 de habitantes. En la edición del 2022, reveló que 1 de cada 10 comunas registró una caída en la calidad de vida urbana durante la pandemia.
CALIDAD DE VIDA URBANA EN PANDEMIA
El registro del último ICVU refleja lo ocurrido durante la pandemia y los efectos de las restricciones a la movilidad que se originaron. El índice mide 44 variables levantadas a través de fuentes públicas oficiales, entre ellas vivienda y entorno, salud y medio ambiente, condiciones socioculturales, ambiente de negocios, condiciones laborales, conectividad y movilidad.
Estas variables son medidas arrojando distintos niveles: alto, medio alto, medio bajo y bajo. Del total, 40% de las comunas registraron un nivel bajo de calidad de vida urbana en la pandemia, lo que corresponde a más de 4 millones de habitantes; 23% mostraron un nivel medio – bajo; 18% un nivel medio alto y solo un 19% demostraron tener una alta calidad de vida.
Al comparar el ICVU 2021 con el 2022, del total de las comunas medidas, 22 mejoraron su nivel, contemplando a 2.755.440 habitantes; 65 comunas se mantuvieron en el mismo nivel que la medición de 2021, cubriendo a 9.288.103 habitantes y 12 comunas, con 1.894.217 habitantes, disminuyeron su nivel.
DIMENSIONES CON MAYOR IMPACTO
Entre las dimensiones que alcanzaron mayor impacto en el total de las comunas entre el ICVU 2021 y 2022 se encuentran Vivienda y Entorno, y Ambiente de Negocios.
Durante la pandemia, las restricciones de movilidad y el mayor control policial aportaron significativamente a la disminución de las brechas en la dimensión de vivienda y entorno en materia de seguridad.
También se pudo observar un mayor aporte al ambiente de negocios por un alza en el emprendimiento personal, creación de empresas como una alternativa a la caída en el empleo o empeoramiento de los ingresos, especialmente en el sector de comercio o servicios.
Por contraparte, la pandemia por el COVID-19 amplió la brecha de calidad de vida urbana en la dimensión de salud y medio ambiente, dado que los habitantes de las comunas que dependen más del sistema de salud público resultaron mayormente afectados durante la pandemia y en particular, la población de adultos mayores y con baja calificación laboral. A su vez, las condiciones laborales también se vieron afectadas, dado que el confinamiento contribuyó negativamente en el mercado laboral, disminuyendo la generación ingresos especialmente en adultos mayores y en personas con baja calificación laboral, aumentando también el endeudamiento de familias de menores ingresos.
Los resultados del Índice de Calidad de Vida Urbana fueron entregados por Arturo Orellana investigador de la Universidad Católica, junto al Gerente de Estudios y Políticas Públicas de la CChC Nicolás León durante el primero de los tres días de la Semana de la Construcción, encuentro organizado por el gremio de constructores y que este año tiene como lema “De la colaboración a la acción”.