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Declaración de Zona Típica

05 / 12 / 22

Carmen Paz Cruz

Abogada

Los vecinos del sector de San Francisco de Limache, unidos en torno al liderazgo del reconocido filósofo Gastón Soublette, antiguo residente de la ciudad, llevan ya un buen tiempo impulsando la declaración del sector de la avenida Urmeneta como Zona Típica, y tienen razones para ello. El proceso está en curso y muchos vecinos están expectantes a que ello ocurra pronto y este patrimonio se resguarde.

Sin embargo, existe preocupación de parte de los vecinos que son propietarios de los inmuebles de la zona que será protegida por el Consejo de Monumentos Nacionales. Ello, porque por una parte temen que aumenten sus pagos por contribuciones y porque la mantención de estas propiedades recae solo en sus propietarios. En Chile existen más de 4 mil declaratorias de protección de inmuebles bajo los regímenes de la Ley de Monumentos Nacionales y de la Ley General de Urbanismo y Construcciones, donde parte mayoritaria de los inmuebles gravados está en manos de personas naturales o jurídicas de carácter privado. En todos ellos se impone la obligación al propietario de conservar el inmueble, pudiendo solo hacer transformaciones menores o reparaciones, previa autorización del Consejo de Monumentos Nacionales o de la Seremi Minvu, según sea el caso.

Faltan en nuestra legislación apoyos e incentivos para la conservación, tenencia y declaración de monumentos nacionales. Los gastos y restricciones que implica esta norma deben ser asumidos únicamente por los propietarios de aquellos inmuebles, lo que ha desincentivando finalmente su adquisición, mantención y debido resguardo, desconociéndose que su protección genera beneficios no solo para ellos mismos, sino que para toda la comunidad. Considerando que proteger el patrimonio construido es en beneficio de todos, estos propietarios deberían estar exentos del pago de contribuciones, como ocurre en otros países, y no solo ello, en muchas legislaciones se consideran además numerosos beneficios e incentivos.

La mera declaración de una Zona Típica no es suficiente, ya que luego de ello es importante asegurar la adecuada conservación de los inmuebles. El permanente desarrollo de nuestros territorios hace fundamental contar con una figura de protección adecuada y flexible que establezca una salvaguarda adecuada, que permita un desarrollo llevado adelante de forma respetuosa y armónica con los valores patrimoniales que se intenta conservar. Lo anterior no se cumple a cabalidad con la actual figura de las Zona Típica, debido a que esta es muy restrictiva en cuanto a intervenciones, pone énfasis en temas exclusivamente estéticos ligados a un determinado estilo, pero no asume cabalmente dimensiones de conservación más estructurales y que hoy la ciudadanía demanda con energía, como aquellas ligadas a la dimensión material y constructiva, a la planificación integrada, a la calidad de vida de los barrios y al desarrollo sostenible.

En conclusión, es necesaria y urgente una revisión de la normativa actual que asuma la necesidad de crear una nueva institucionalidad patrimonial, con expresión territorial y que considere un adecuado sistema de financiamiento, incentivos y sanciones. Esto, con el fin de estimular la protección del patrimonio cultural histórico y fomentar su conservación, restauración y puesta en valor, como en el caso de la valiosa avenida Urmeneta de Limache.