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CChC Concepción desarrolló inédito estudio sobre campamentos y terrenos fiscales

27 / 08 / 21

El análisis es el primero en su tipo en identificar y georreferenciar asentamientos en las provincias de Concepción y Arauco, realizado por el gremio. Además, el trabajo incluye la constatación de sitios fiscales y su potencial uso para el desarrollo de viviendas sociales.

Evidenciar la realidad de campamentos y del suelo fiscal como una de las posibles soluciones al déficit habitacional fue uno de los objetivos del estudio denominado “Catastro de Campamentos y Sitios Eriazos Fiscales” desarrollado por la CChC Concepción, a través de su Comité de Arquitectura y Urbanismo (CAU).

El trabajo exploratorio es el primero en su tipo elaborado por la CChC y en entregar un diagnóstico claro y detallado de los campamentos y sitios pertenecientes a distintos organismos del Estado como Serviu, Bienes Nacionales y Minvu ubicados en las provincias de Concepción y Arauco.

Esta recopilación de datos se ejecutó durante seis meses y contempló un trabajo de exploración georreferencial de los asentamientos y terrenos fiscales. Se identificaron 107 campamentos con 5.676 familias.

Juan José Calderón, presidente del Comité de Arquitectura y Urbanismo, destaca que “con este diagnóstico hemos generado un antecedente concreto para tomar decisiones de planificación que nos permiten dar forma a una ciudad inteligente en el Gran Concepción”.

Plantea que uno de los propósitos es que el estudio se transforme en una capa de información de un Gemelo Digital alojado en un visor territorial con acceso para toda la comunidad. Calderón agrega que este Gemelo Digital o réplica es el entorno común de datos para la gestión de información de una ciudad inteligente.

En cuanto a lo analizado, uno de los rasgos que se evidencia es que en las zonas estudiadas no existe un aumento explosivo de los campamentos, pero sí un incremento de familias en condición de vulnerabilidad.

Verena Rudloff, arquitecta que lideró el estudio, explica que la realidad regional es muy distinta a lo que ocurre en otras zonas del país, como en el norte donde los campamentos crecen por el fenómeno migratorio.

En el caso de Concepción y Arauco se determinó que predominan los fenómenos de hacinamiento y allegamiento.

En este sentido, Diego Poblete, encargado de la Unidad de Estudios del gremio local, añade que según esos factores se necesitarían cerca de 45 mil soluciones para paliar el déficit habitacional en las dos provincias estudiadas, teniendo en cuenta el número de allegados, personas hacinadas y a quienes habitan en viviendas deterioradas. La cifra aumenta a casi 61 mil si se considera la realidad de toda la región del Biobío, de acuerdo a lo proyectado por la CChC en base a la encuesta CASEN 2017.

Otra de las dimensiones abordadas tiene relación con los terrenos fiscales. Pese a que la tesis inicial del estudio contemplaba a estos sitios como una potencial solución al tema de los campamentos, en la práctica se constató que la mayoría de estos suelos no son aptos para la construcción de viviendas sociales.

Rudloff afirma que, aunque existe la impresión que el Estado tiene mucho terreno, a nivel local la realidad es otra. Expresa que debido a su condición geográfica compleja y calidad de suelos no es fácil encontrar terrenos fiscales aptos para la construcción habitacional.

Por lo tanto, la profesional señala que la propiedad fiscal en las zonas estudiadas no resolvería la situación de miles de familias que viven en campamentos y en condición de allegados.

El estudio arrojó la existencia de 106 terrenos fiscales en las provincias de Concepción y Arauco, que corresponden a 377, 5 hectáreas, pertenecientes al Minvu y con potencial de suelo edificable para una cantidad cercana a las 20 mil viviendas de interés social. La cifra es insuficiente para dar solución al déficit habitacional antes identificado, según concluye el diagnóstico.

Desde el CAU postulan que este tipo de exploración debería replicarse en otras regiones o macrozonas urbanas, con el fin de evidenciar las distintas realidades locales en el tema de campamentos.

RECOMENDACIONES DEL ESTUDIO

El trabajo identificó que las ciudades con mayor carencia de terrenos fiscales son las que, a su vez, concentran la mayor cantidad de campamentos en un entorno de gran pobreza social, como Lota, Coronel y Curanilahue, con 38 campamentos en los que viven cerca de 3 mil familias. En el caso de la primera comuna mantiene una preocupante situación con 24 asentamientos precarios en su casco urbano.

En términos geográficos, los campamentos se ubican cercanos a cerros y borde mar, como en Tomé y Talcahuano. En Concepción, esos espacios se emplazan en cerca de los cuerpos de agua y vías estructurantes.

Para todo este panorama, el estudio entrega algunas recomendaciones. Rudloff comenta que en primer término este diagnóstico debería replicarse en otras regiones o macrozonas urbanas, liderados por la CChC. “Esto daría cuenta de cada realidad regional y ayudaría a que no todas las políticas públicas emanen de un nivel central”.

En este sentido, con los datos que arroja el estudio, Diego Poblete agrega que la problemática de campamentos debe enfrentarse de una manera distinta, repensando la política habitacional. “El ritmo anual de edificación de viviendas de interés social es cercano a las 4 mil soluciones en toda la Región, por lo que no será suficiente para dar respuesta a las casi 300 mil personas, en su mayoría jóvenes y de tercera edad, que hoy habitan en una vivienda en condición de hacinamiento, allegamiento y de deficiente materialidad”, resalta.

Para esto, dice Rudloff, el Estado debe comenzar a intervenir de manera más directa en la problemática, pues advierte que “sino se corre el riesgo de no poder resolver el déficit habitacional”.

Finalmente, el análisis sugiere que la CChC debe liderar los cambios en políticas públicas que se avecinan en el país, basados en su experiencia y conocimientos.