Este año 2026 conmemoramos medio
siglo desde el inicio de la construcción de la Carretera Austral. Hablar de
esta vía no es referirse a un simple camino; es hablar de la columna vertebral
de la región de Aysén, una obra que recorre más de 1.200 kilómetros de
historias, uniendo a nuestras comunidades y familias desde La Junta hasta Villa
O’Higgins.
Desde la Cámara Chilena de la
Construcción (CChC) sede Coyhaique, queremos hacernos parte de este hito y
destacar su importancia para quienes habitamos y construimos región. Un
reciente registro audiovisual elaborado por el Gobierno Regional de Aysén nos
recuerda que este sueño comenzó mucho antes, cuando en 1942 pioneros como Baldo
Araya Uribe tuvieron la osadía de proponer al gobierno central la idea de una
carretera, en una época en la que los mapas oficiales de Vialidad aún marcaban
gran parte de nuestro territorio como "inexplorado".
Es de absoluta justicia reconocer
el esfuerzo de quienes hicieron posible esta hazaña. En estos 50 años,
políticos de la región, funcionarios de Vialidad del Ministerio de Obras
Públicas, los integrantes del Cuerpo Militar del Trabajo (CMT) y empresas
contratistas forjaron este camino a pulso. Enfrentaron una geografía hostil,
abriendo la roca viva con explosivos y sorteando pantanos infranqueables, obras
en las que lamentablemente muchos obreros perdieron la vida. Su sacrificio
permitió que localidades aisladas, que antes solo se abastecían mediante
avionetas o ingresando por Argentina, pudieran integrarse al territorio
nacional.
A cinco décadas de su inicio,
este hito nos abre una gran oportunidad para consolidar el desarrollo integral
de las regiones aisladas. La proyección de la Carretera Austral se alinea con
el Plan de Soberanía y el Plan de Conectividad del MOP, siendo clave para su
concreción, acortar los plazos de ejecución y acelerar la conectividad
terrestre con la región de Los Lagos, potenciando el turismo, el transporte de
carga y la calidad de vida.
Por ello, desde la CChC Coyhaique
destacamos la necesidad de impulsar políticas públicas con sentido de urgencia
que permitan acortar los tramos en el corto plazo y afianzar la visión de unir
"Chile por Chile". Proyectos estratégicos como la Ruta 8 y el
fortalecimiento de la infraestructura terrestre representan el camino para
lograr una conectividad continua y directa por tierra con Magallanes y Los
Lagos, sin depender de los tramos bimodales.
Como gremio regional sostenemos
que promover alianzas Publico-Privada podría acelerar proyectos de esta
envergadura permitiendo que, por ejemplo, una línea de concesiones materialice
esta anhelada conexión de nuestra región con el resto del país vía terrestre.
Conectar de forma continua a
nuestra región con el territorio nacional no es un lujo, es un imperativo de
equidad, desarrollo y soberanía real. Honremos el legado y el esfuerzo de
quienes iniciaron esta gigantesca obra hace 50 años, comprometiéndonos hoy a
terminarla.