Por: Carmen Paz Cruz, Consejera Comité Inmobiliario | 30/08/2024
La reciente sentencia de la Corte Suprema en el caso de Inmobiliaria Huidobro S.A. contra la Municipalidad de Independencia, es un recordatorio claro de que el derecho no se trata solo de aplicar reglas de manera automática, sino de entender el contexto y las circunstancias que rodean cada situación. La controversia surgió a raíz de la decisión del municipio de declarar caducado un permiso de edificación, basado en la supuesta falta de inicio de obras dentro del plazo legal.
En este caso, la inmobiliaria se enfrentó a un obstáculo que no siempre se considera en sus planes de construcción, pero que se ha convertido en un dolor de cabeza para muchos: la presencia de hallazgos arqueológicos en el terreno, que activaron la intervención del Consejo de Monumentos Nacionales. La empresa no pudo iniciar las obras porque primero tenía que cumplir con una serie de requisitos arqueológicos impuestos por este organismo. Es decir, el retraso no se debió a negligencia o inactividad del titular del proyecto, sino a un cumplimiento diligente de las leyes de protección patrimonial.
Lo que resulta interesante de este fallo es que la Corte Suprema reconoció esta situación como una "fuerza mayor", término legal que se usa cuando alguien es impedido de cumplir con sus obligaciones debido a circunstancias imprevistas y fuera de su control.
La sentencia también toca un tema sensible en la administración pública: la diferencia entre la potestad de fiscalización y la potestad invalidatoria. La Corte reafirmó que la caducidad de un permiso, que puede parecer un acto administrativo simple, no debe tratarse como una sanción automática si las circunstancias no lo justifican. En otras palabras, la administración debe ser tan rigurosa en entender los hechos como en aplicar la ley.
Este fallo es una victoria para la razonabilidad en la administración pública. Subraya la importancia de considerar el contexto antes de tomar decisiones que afecten los derechos de los ciudadanos. Es un recordatorio de que el espíritu de la ley es tan importante como la letra de la misma.
En resumen, la Corte Suprema ha dado un paso importante para asegurar que la idea de que el poder debe ser ejercido con responsabilidad, teniendo siempre en cuenta las circunstancias concretas de cada caso. Un buen precedente para el futuro.
